Sanxenxo tiene 12 calas censadas y ninguna pasa de los 100 m de orilla: son entradas cortas de arena blanca (83%) repartidas por el frente del municipio. Cinco lucen Bandera Azul, cifra alta para calas tan pequeñas, y 6 tienen duchas. Entre ellas, Carabuxeira, Caneliñas y Panadeira (80 m).

Calas

El plan B del municipio más lleno de las Rías Baixas

Ese es el contraste que las hace útiles: Sanxenxo llena sus arenales grandes en julio y agosto, y estas 12 calas quedan a pocos minutos. Ahora bien, conviene no idealizarlas: el 42% registra ocupación alta, porque están justo donde está la gente. El 33% son de entorno aislado y un 25% mantiene ocupación baja. Dos Mortos (100 m), Lavapanos (100 m) y Santa Mariña (100 m) están entre las más resguardadas.

Bien equipadas, mal aparcadas

El reparto de servicios tiene una asimetría muy clara: 6 calas con duchas y 5 con acceso adaptado, pero aparcamiento en una sola. Es decir, se llega andando desde el pueblo o desde otra playa, que en un municipio compacto como este suele ser además lo más rápido en verano. Hay socorrismo en 3 y 4 están dentro de espacio natural protegido. Las más pequeñas, Pociñas (30 m), Nosa Señora (70 m) o Espiñeira (75 m), se quedan sin sitio en cuanto llegan cuatro grupos, así que a primera hora o a última tarde. La marea, que aquí encoge la orilla de forma notable, la tienes en la ficha de cada cala.