Cantabria guarda 22 calas censadas repartidas por 13 municipios, con Arnuero (4) y Santander (3) al frente. El perfil es nítido: arena dorada en el 82%, ocupación baja en el 73% y 12 dentro de espacios naturales protegidos. Dos muestras: Santa Justa (Santillana del Mar, 100 m), con su ermita excavada en la roca, y Covachos (Soto de la Marina, 50 m).

Calas

¿Cuáles son las mejores calas de Cantabria?

Depende del plan, porque aquí conviven dos familias: las calas de los acantilados de la costa central, Somocuevas (100 m) o Cerrias (40 m) en Piélagos, y las de ría y ensenada del oriente y occidente, como Aila (Laredo, 50 m) o la Ensenada de Fonfría (Ruiloba, 80 m). Ninguna pasa de los 130 m de La Ribera: son arenales de bolsillo que se llenan con poca gente, de ahí el valor del dato de ocupación de cada ficha.

En servicios, más de lo esperable: 13 tienen socorrismo en temporada, 15 aparcamiento cerca y 9 duchas, aunque solo 3 ofrecen acceso adaptado. El agua del Cantábrico exige mirar el oleaje antes de bajar la escalera de turno: lo tienes al día en la ficha de cada cala, junto al detalle de arena, acceso y marea.