Asturias juega con ventaja en esto: 92 playas con ocupación baja incluso en verano, el 82% aisladas y 83 dentro de espacios protegidos. El occidente es la despensa, Valdés (25) y Cudillero (22) suman la mitad, y en la lista cabe hasta la famosa Gulpiyuri (40 m), que se llena de fotos pero no de toallas. La mayor: Vallina (1.320 m).

El occidente astur: soledad con acantilado

Entre Cudillero y el Eo se encadenan playas de perfil bravo, San Román (240 m), Figueras (200 m) o Armazá (310 m), donde el plan es bajada a pie, canto rodado y mar por compañía. La arena, cuando la hay, va de dorada (18%) a oscura; el resto es piedra honesta. Servicios, casi por accidente: 15 playas con aparcamiento, 6 con socorrismo, 5 con duchas y ninguna Bandera Azul, este listado es la anti-bandera, y ahí está su gracia.

Las normas de uso son cantábricas puras: consultar marea, varias solo existen en bajamar, respetar el mar de fondo aunque el día esté en calma y llevar todo puesto, incluida la chaqueta en pleno julio. La tabla de mareas y el oleaje del día están en la ficha de cada playa, con el acceso descrito paso a paso: aquí esa letra pequeña es la diferencia entre excursión redonda y vuelta en balde.