Poio concentra 21 playas en pocos kilómetros de costa, casi todas de arena blanca (90%) y de escala pequeña: la mayor, Lourido, mide 700 m y el resto queda muy por debajo. El equipamiento sorprende para el tamaño del municipio: 17 con acceso adaptado, 15 con duchas y 10 con aparcamiento.

Muchas playas pequeñas, no una grande

Esa es la clave de Poio: en vez de un arenal largo, una sucesión de orillas cortas encadenadas. Lourido (700 m), Laño (585 m), Padrón (340 m) y Xiorto (300 m) son las que admiten toalla holgada; Chancelas (215 m), Raxó (200 m) y Cabeceira (150 m) forman el tramo medio; y luego está la colección de rincones de 50 a 100 m, Porteira, A Canteira, Covelo o Serpe-A Seca, que son los que descongestionan el municipio cuando el centro se llena.

Ría abrigada y servicios a mano

El 95% del conjunto es urbano, con el pueblo o la carretera a pocos metros, y eso explica el nivel de servicios de un municipio pequeño. Tres playas lucen Bandera Azul y otras 3 tienen socorrismo; el 43% registra ocupación alta y un 33% ocupación baja, ese margen que permite encontrar sitio a media tarde. El agua de la ría es más templada y calmada que la del mar abierto, pero la marea cambia mucho la orilla: consúltala en la ficha de cada playa junto al estado del mar del día.