Cataluña censa 8 playas de roca repartidas por toda su costa: L'Ametlla de Mar aporta 3, Cala Leña (60 m), Bon Caponet (25 m) y Cala Moscas (30 m), Sitges suma Garraf (380 m) y Aiguadolç (145 m), y completan Cadaqués con Sa Conca (125 m), Colera y Lloret con Cala Banys (50 m).

Playas de roca

Ocho orillas de piedra, tres costas distintas

El género playa-de-roca cambia según la latitud: en el cabo de Creus significa pizarra y losas al viento de tramontana, Sa Conca o la Punta d'Es Borró (100 m),; en el Garraf, calanques de piedra caliza pegadas al tren de la costa; y en el Baix Ebre, calitas de conglomerado rojizo entre pinos. Dos del grupo lucen Bandera Azul, algo insólito en este formato.

Sorprende el equipamiento para lo que es la categoría: 7 tienen aparcamiento en el entorno, 2 socorrismo y 2 duchas, la vecindad urbana de Sitges y L'Ametlla ayuda. El uso lógico sigue siendo el mismo: agua transparente para nadar y bucear a pulmón en días de calma, y retirada táctica cuando el viento riza el mar. El parte del día, el acceso y los servicios de cada playa están en su ficha.