La provincia de Barcelona suma 77 playas accesibles: acceso adaptado en las 77, 75 con duchas, 67 con socorrismo y 32 Banderas Azules. Sitges (13), la capital (10) y Badalona (6) lideran. Dos modelos: la Platja Equipada del Prat (1.185 m), nacida para la accesibilidad, y Castelldefels (4.840 m), espacio para todos.

Accesibilidad metropolitana: tren, rampa y silla anfibia

Aquí la cadena completa funciona mejor que en casi ningún sitio: cercanías con estación a pie de arena en el Maresme, paseos llanos, pasarelas largas y puntos de baño adaptado con asistencia en los municipios grandes. La arena dorada uniforme (96%) y la pendiente suave del litoral barcelonés rematan el combo, el Mediterráneo sin marea apenas mueve la orilla, otra ventaja frente a otras costas.

El pero es compartido: ocupación alta en el 68% del grupo, con el pico metropolitano en julio-agosto; las del Prat y el Maresme norte respiran mejor. Con 62 aparcamientos registrados, el coche sigue siendo opción, aunque el tren gana por goleada en verano. Antes de salir, la ficha de cada playa: servicios accesibles exactos, bandera del día y estado del mar, el garbí de tarde riza el agua justo cuando más apetece el baño largo.