Playa de Murgas
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
300 playas vírgenes en Canarias
Si buscas playas vírgenes en Canarias, has llegado al lugar indicado. Aquí encontrarás una selección de arenales salvajes, lejos del bullicio turístico, donde la naturaleza es la protagonista absoluta.
Este listado es ideal para viajeros que priorizan la tranquilidad, el senderismo costero o el snorkeling en entornos vírgenes, así como para quienes buscan escapadas con poca infraestructura pero mucha autenticidad.
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
Tazacorte, Santa Cruz de Tenerife
Tazacorte, Santa Cruz de Tenerife
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de Tenerife
Tazacorte, Santa Cruz de Tenerife
Tijarafe, Santa Cruz de Tenerife
Garafía, Santa Cruz de Tenerife
Guía de Isora, Santa Cruz de Tenerife
Guía de Isora, Santa Cruz de Tenerife
Puntallana, Santa Cruz de Tenerife
Santiago del Teide, Santa Cruz de Tenerife
Alajeró, Santa Cruz de Tenerife
Alajeró, Santa Cruz de Tenerife
Granadilla de Abona, Santa Cruz de Tenerife
San Miguel de Abona, Santa Cruz de Tenerife
San Miguel de Abona, Santa Cruz de Tenerife
Villa de Mazo, Santa Cruz de Tenerife
Villa de Mazo, Santa Cruz de Tenerife
San Bartolomé de Tirajana, Las Palmas
San Bartolomé de Tirajana, Las Palmas
Adeje, Santa Cruz de Tenerife
Adeje, Santa Cruz de Tenerife
Alajeró, Santa Cruz de Tenerife
San Sebastián de la Gomera, Santa Cruz de Tenerife
San Sebastián de la Gomera, Santa Cruz de Tenerife
San Sebastián de la Gomera, Santa Cruz de Tenerife
San Sebastián de la Gomera, Santa Cruz de Tenerife
Las playas vírgenes de Canarias se caracterizan por su aislamiento, aguas cristalinas y paisajes intactos. Suelen estar situadas en zonas remotas o de difícil acceso, lo que las convierte en destinos perfectos para quienes buscan desconexión total.
Para disfrutar al máximo, es recomendable planificar la visita con antelación: llevar agua, comida y protección solar, ya que los servicios suelen ser escasos. Estas playas son ideales para practicar senderismo costero, avistamiento de aves marinas o simplemente relajarse en un entorno único.
La mejor época para visitarlas suele ser primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y evitas las masificaciones del verano. Si prefieres playas vírgenes con algo más de infraestructura, puedes optar por aquellas cercanas a pequeños pueblos costeros, donde a veces encuentras chiringuitos o aparcamientos cerca.