Qué hacer si encuentras un animal varado en la playa
Llama al 112 y no toques al animal. Esa llamada activa la red de varamientos de tu comunidad autónoma. Mientras llega el equipo, aparta a la gente y a los perros, dale sombra, no lo devuelvas al agua y no le eches agua por el orificio respiratorio: un cetáceo o una tortuga que vara está enfermo o agotado, no perdido.
- Llama al 112. Es el único número que necesitas: el operador moviliza a la red de varamientos de tu comunidad.
- Da la posición exacta: playa, municipio, acceso más cercano y, si puedes, las coordenadas del móvil.
- Describe lo que ves: especie, tamaño, si respira, si se mueve, si sangra o si lleva sedal o red enredados.
- Haz un perímetro, pide silencio y ata a tu perro. El ruido, el corrillo y los perros sueltos disparan el estrés del animal.
- Sombra y piel húmeda, nunca en el espiráculo. Si el equipo tarda, moja la piel con agua de mar dejando libre el orificio respiratorio. Y deja un teléfono de contacto: el protocolo andaluz lo pide expresamente.
Por qué no hay que devolverlo al mar
Es el gesto más instintivo y el que más animales mata. Un varamiento no es un accidente: es el final de un proceso. El animal llega a la orilla porque está enfermo, herido por un arte de pesca o una hélice, o al límite de sus fuerzas. Devolverlo al agua no arregla nada de eso.
- Vuelve a varar horas después, más lejos y más débil.
- Muere mar adentro sin dejar información. Cada ejemplar se registra y, si muere, se le practica la necropsia: así se sabe qué mata a la fauna marina. La Red Canaria de Varamientos ha documentado 1.358 cetáceos muertos entre 2000 y 2023.
- Puede ahogarse. Los cetáceos no respiran en automático: cada bocanada es un acto voluntario, y un animal aturdido al que se empuja al agua se hunde.
- Es una infracción manipular una especie protegida sin autorización, aunque la intención sea buena.
El espiráculo, el detalle que lo decide todo
El espiráculo es el orificio que delfines y ballenas tienen en lo alto de la cabeza: su nariz y su única vía de aire. Si le echas un cubo de agua o lo tapas con la toalla mojada, el agua entra directa a los pulmones. Paño húmedo sobre el cuerpo, espiráculo despejado y ni una gota dentro. En una tortuga, la regla equivalente es no ponerla boca arriba ni darle agua.
A quién llamar: el 112 y la red de varamientos de cada comunidad
La puerta de entrada es siempre el 112, pero detrás hay dispositivos autonómicos distintos, con sus propios veterinarios y centros de recuperación:
- Galicia: la Rede de Varamentos la gestiona CEMMA desde 1999. Aviso al 686 989 008 o al 112.
- Cantabria: ReVarCa, la red del Gobierno regional, atiende unos 30 varamientos de grandes especies protegidas al año: tortugas bobas, delfines comunes y calderones.
- País Vasco: SAREUS, coordinada por la Estación Marina de Plentzia (PiE-UPV/EHU), con datos desde 1998.
- Cataluña: 112; el rescate y la rehabilitación los asume la Fundació CRAM.
- Comunitat Valenciana: 112, que activa la red atendida por la Fundación Oceanogràfic.
- Andalucía: 112, con el Manual de Atención a Varamientos del Litoral Andaluz como protocolo de referencia.
- Canarias: 112 y la Red Canaria de Varamientos, coordinada por el Gobierno canario desde 1997, que registra entre 50 y 60 cetáceos varados al año.
- Asturias, Murcia, Illes Balears, Ceuta y Melilla: 112.
Desde una embarcación, el canal 16 de VHF te pone con Salvamento Marítimo. Y si no sabes en qué playa estás —lo normal en una cala sin señalizar—, localízala en el mapa de playas de España o busca su ficha en el directorio de playas: el nombre oficial y el municipio son lo que te va a pedir el operador.
Qué hacer según la especie
Delfines, calderones y otros cetáceos
Son los casos más urgentes: fuera del agua, su propio peso les comprime los pulmones. Déjalo en la postura en que lo encontraste y no lo arrastres por la cola ni por las aletas. Una cría sola en la orilla no está abandonada por capricho: se ha separado de su madre y necesita un veterinario, no un empujón mar adentro. Tampoco te metas al agua a su lado: un ejemplar estresado de doscientos kilos hace daño sin querer.
Tortugas: no es lo mismo varada que desovando
Una tortuga varada está quieta, con la cabeza caída, a veces con anzuelos o plásticos: avisa al 112, dale sombra y no la muevas. Pero en verano hay otro escenario que se confunde con un varamiento y exige lo contrario: una hembra que sale a desovar. La tortuga boba (Caretta caretta) anida ya de forma regular en el Mediterráneo español, con un rango habitual de 20 a 30 nidos al año; en 2025 Cataluña confirmó diez —seis en el delta del Ebro— con 885 huevos viables, y un nido de 99 huevos en Mojácar (Almería) eclosionó a los 55 días.
Si ves de noche una tortuga subiendo por la arena, o un rastro ancho como el de un neumático saliendo del agua, no la toques ni la alumbres, nada de flash: aléjate y deja que termine la puesta. Después avisa al 112 y no borres el rastro, que es lo que permite localizar el nido. Tampoco confundas con un animal los ovillos de fibra de Posidonia oceanica ni los cordones pardos de alga invasora que dejan los temporales: son parte del paisaje de la orilla.
Tiburones, rayas y aves marinas
Con tiburones y rayas cuenta también tu seguridad: distancia con la boca y con el aguijón de la cola, y nunca arrastrarlos por las branquias. Qué especies llegan de verdad a la orilla y por qué casi siempre están enfermas lo detallamos en la guía de tiburones en las playas de España. Las aves impregnadas de fuel no se limpian con detergente ni se les da de beber. Y una carabela portuguesa en la orilla no es un varamiento sino un riesgo para los bañistas: ahí hay que avisar al socorrista.
La marea, el reloj que corre en contra
Es el dato que casi nadie da por teléfono y el que más condiciona el rescate. Con marea bajando el animal queda cada vez más lejos del agua y más expuesto al sol; con marea subiendo, una tortuga atrapada entre rocas puede ahogarse antes de que llegue el equipo. En el Cantábrico, Galicia y Canarias el escenario cambia en un par de horas; en el Mediterráneo la oscilación es mínima. Al llamar, di en qué momento de la marea estás: lo compruebas en las tablas de mareas por provincia y puerto, con la predicción oficial del Instituto Hidrográfico de la Marina.
Lo que no debes hacer nunca
- Devolverlo al mar ni empujarlo hacia el agua, por muy vivo que parezca.
- Tocarlo sin protección: los mamíferos marinos transmiten enfermedades a las personas y el protocolo pide guantes y mascarilla incluso a los equipos.
- Subirte encima, abrazarlo o hacerte un selfi, además de ilegal, es una de las causas de que el animal se colapse.
- Echar agua en el espiráculo, darle de comer o de beber, o taparle la cabeza.
- Soltar al perro. Los técnicos de ReVarCa lo dicen sin rodeos: ponen tan nerviosos a los cetáceos que llegan a dejar de respirar voluntariamente (comprueba antes dónde está permitido llevarlo, en el listado de playas para perros).
- Llevarte nada: un caparazón, un diente o un hueso son partes de especies protegidas por CITES.
Si el animal ya está muerto
Hay que avisar igual: la necropsia determina la causa —captura accidental, colisión, plástico, enfermedad—. No lo entierres ni lo devuelvas al agua; la retirada corresponde al ayuntamiento o al equipo autonómico. Y si aparecen varios cetáceos a la vez en pocos kilómetros, dilo al llamar: un varamiento múltiple moviliza otros medios.
Especies protegidas: lo que dice la ley
Todos los cetáceos y todas las tortugas marinas de aguas españolas están protegidos por la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, el Real Decreto 139/2011 —que desarrolla el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas—, la Directiva Hábitats 92/43/CEE y el convenio CITES. Para los cetáceos hay además el Real Decreto 1727/2007, que crea alrededor de cada individuo o grupo un espacio móvil de protección: un cilindro de 500 metros de radio y 60 de profundidad donde se prohíbe cualquier conducta que les cause muerte, daño, molestia o inquietud. Molestar o retener a un animal protegido puede acarrear sanción administrativa y, en los casos graves, responsabilidad penal (artículos 334 y siguientes del Código Penal): llamar y esperar es lo más eficaz y lo que marca la norma. Para el resto de protocolos del día de playa tienes la guía de seguridad en la playa.
Y no todo encuentro con un cetáceo es una emergencia: desde tierra se ven delfines y calderones con relativa frecuencia en el Estrecho y en Canarias, sin molestar a nadie. Cómo y dónde mirar está en la guía de ver delfines y ballenas desde la costa.
Preguntas frecuentes
¿A quién hay que llamar si encuentro un animal marino varado?
Al 112, en cualquier punto de España: ese aviso activa la red de varamientos de tu comunidad autónoma. En Galicia puedes llamar también a CEMMA (686 989 008) y, desde una embarcación, a Salvamento Marítimo por el canal 16 de VHF. Da la playa, el municipio, la especie, el tamaño y si respira.
¿Por qué no se puede devolver al mar un delfín varado?
Porque el varamiento es consecuencia de una enfermedad, una herida o un agotamiento extremo, no un despiste. Devuelto al agua vuelve a varar horas después más débil, puede ahogarse —los cetáceos respiran de forma voluntaria— y muere sin que se sepa qué lo mató.
¿Qué hago si encuentro una tortuga en la playa?
Depende. Si está quieta, con la cabeza caída o enredada en sedal, está varada: avisa al 112, dale sombra y no la muevas. Si es de noche y sube por la arena, está desovando: aléjate sin luces ni flash y no borres el rastro. España registra entre 20 y 30 nidos de tortuga boba al año.
¿Puedo tocar o mojar a un animal varado?
Cuanto menos lo toques, mejor. Si el equipo tarda, dale sombra y mantén la piel húmeda con agua de mar, sin mojar nunca el espiráculo de un cetáceo ni verter agua en la boca de una tortuga. Y solo con guantes: los mamíferos marinos transmiten enfermedades a las personas.
Si el animal está muerto, ¿hay que avisar igual?
Sí. La necropsia revela la causa de la muerte y alimenta las series de cada red: la Red Canaria de Varamientos ha registrado 1.358 cetáceos muertos entre 2000 y 2023. No lo entierres ni lo devuelvas al agua; la retirada corresponde al ayuntamiento o al equipo autonómico.
¿Me pueden sancionar por manipular un animal varado?
Sí. El Real Decreto 1727/2007 prohíbe cualquier conducta que cause molestia o daño a un cetáceo dentro de los 500 metros que lo rodean, y la Ley 42/2007 sanciona la manipulación de especies protegidas.
Fuentes
- Salvamento Marítimo — rescate en el mar; se activa a través del 112.
- Instituto Hidrográfico de la Marina — anuario y predicción oficial de mareas.
- BOE — Boletín Oficial del Estado: texto consolidado de la Ley de Costas, la Ley de Patrimonio Histórico y demás normas citadas.
- CEMMA — Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños: red de varamientos de Galicia.
- CITES — convenio sobre el comercio internacional de especies amenazadas: restos, conchas y caparazones.
- UPV/EHU — Universidad del País Vasco: investigación sobre microalgas y fauna del litoral cantábrico.


