Tenerife y su provincia suman 65 calas censadas, la mayoría de origen volcánico: arena oscura en el 55% y roca de lava en muchas orillas. Arico (9), Adeje (8) y Granadilla concentran el grueso, y 34 están dentro de espacios naturales protegidos. Tres muestras: El Puertito (Adeje, 100 m), Montaña Roja (50 m) y Las Salinas (45 m).

Por municipio

Calas

Calas de lava: distintas por definición

Aquí la cala clásica convive con la versión canaria: caletones de roca volcánica donde el mar entra en lengüetas de agua profunda, perfectos para el esnórquel cuando está en calma y peligrosos con mar de fondo. Ninguna del censo pasa de los 140 m de La Arena: formato pequeño, muchas veces al final de una pista o un sendero, y solo 32 tienen aparcamiento en el entorno.

El sur concentra las calas amables, 26% de ocupación alta, con Adeje y Arona a la cabeza, y el norte y las medianías guardan las solitarias, un 35% en ocupación baja. Socorrismo solo en 10 y duchas en 12: la mayoría son baño por libre, y en una isla con corrientes el dato de oleaje del día no es adorno. Lo tienes en la ficha de cada cala, junto a la arena, el acceso y los servicios reales.