Artà guarda 11 calas en el nordeste de Mallorca y conserva algo que en la isla escasea: el 82% son de entorno aislado, con ocupación baja en la misma proporción, y 9 están dentro de espacio protegido. No hay duchas en ninguna y el socorrismo solo llega a una. Las mayores son Cala Torta, S'Arenalet d'Aubarca y Caló d'Es Parral, las tres de 130 m.

Calas

La costa que no se urbanizó

El frente entre Cala Torta (130 m) y el cabo es de los pocos tramos de Mallorca que sigue casi entero sin construir. Cala Mitjana (80 m) y Cala Estreta (40 m) vienen seguidas de la primera, con bajada por pista de tierra, y más allá quedan Cala es Matzoc (80 m) y S'Arenalet d'Aubarca (130 m), ya solo a pie: es el tramo protegido de la península de Llevant, el que explica las 9 calas dentro de espacio natural.

Colonia de Sant Pere y lo práctico

En el otro extremo del municipio, la zona de la Colonia de Sant Pere pone la versión amable, con Es Caló (25 m), Caló d'En Sureda (80 m) y Caló D'Es Cans (100 m) a mano del núcleo. En el resto, el censo canta un cero tras otro: ninguna ducha, ninguna Bandera Azul, socorrismo en una sola. Hay aparcamiento en 7, casi siempre explanadas de tierra a un paseo de la arena. El 82% con ocupación baja es rarísimo en Mallorca en verano; la contrapartida es cargar con el agua y la sombra. Y en una costa abierta al norte, mira el oleaje del día en la ficha de cada cala antes de caminar hasta ellas.