Palamós suma 5 calas censadas en su tramo de Costa Brava, con la icónica Cala S'Alguer (66 m) y sus barracas de pescadores al frente. La mayor es Cala Margarida (112 m) y la más recogida, Cala Estreta (34 m). El 60% son de arena dorada y el ambiente dominante es de ocupación media: ni vacías ni imposibles.

Calas

Elegir cala en Palamós sin fallar

Las dos urbanas, Cala Margarida y Cala S'Alguer, se ganan a pie desde el pueblo y tienen el encanto de las casitas a pie de agua; las otras tres piden caminata por el camino de ronda entre pinos, con Sa Tamardia (80 m) y Cala de Morro del Vedell (49 m) como recompensa. En servicios, lo justo: 4 con aparcamiento razonablemente cerca y 2 con duchas; socorrismo, ninguno.

El truco local es madrugar en julio y agosto, el 80% registra ocupación media y el hueco vuela, o guardarse estas calas para junio y septiembre, cuando el agua sigue de baño y el camino de ronda se disfruta vacío. En cada ficha tienes el oleaje y el viento del día, clave en una costa donde la tramontana decide si la cala es una balsa o un lavadero.