Llançà, ya en el tramo final de la Costa Brava, cuenta con 6 calas censadas, todas urbanas o periurbanas: El Cros (110 m), Sota d'en Canals (100 m), Argilera (60 m), La Gola (60 m), Sant Jordi (50 m) y El Morer (40 m). Dos tercios son de arena dorada y el resto, oscura de pizarra.

Calas

Calas de pueblo al pie del cabo de Creus

Aquí la cala es formato doméstico: se va andando desde el puerto o el paseo, la orilla es corta, de 40 a 110 m, y el ambiente lo marcan las familias del pueblo, con el censo repartiendo la ocupación entre media (67%) y baja. La pizarra le da a algunas orillas ese tono gris-violeta tan de la comarca, distinto de la arena dorada de Argilera o Sant Jordi.

Servicios, mínimos: 1 cala con aparcamiento cerca y ni socorrismo ni duchas en ninguna, el pueblo queda tan a mano que el censo ni las necesita. El factor decisivo es el viento: con tramontana instalada, media costa queda impracticable y la otra media en calma extraña; el parte del día está en la ficha de cada cala, junto al oleaje y el acceso. Con el mar quieto, gafas y tubo: el fondo de roca de El Morer y La Gola lo pide.